Septiembre marca la vuelta a la rutina para todos, pero para muchas personas mayores también supone recuperar una situación de soledad que durante el verano había quedado temporalmente oculta.

Las visitas familiares, la presencia de los nietos, las actividades y una mayor vida social hacen que durante los meses de verano muchas personas mayores tengan más compañía. Cuando llega septiembre, esta dinámica cambia de forma brusca.

Para los servicios sociales, ayuntamientos, diputaciones y entidades que trabajan con personas mayores, este momento del año puede ser especialmente relevante para detectar situaciones de aislamiento y reforzar el seguimiento de quienes viven solos.

La vuelta a la rutina también puede aumentar el aislamiento

La soledad no deseada de las personas mayores no siempre es fácil de detectar.

Una persona puede continuar viviendo de forma autónoma, mantener su domicilio en buenas condiciones y responder que «está bien» cuando recibe una llamada, mientras su nivel de interacción social se reduce progresivamente.

Por eso, desde los servicios de atención a personas mayores es importante prestar atención a determinados cambios:

  • Menor participación en actividades sociales.
  • Reducción de las salidas del domicilio.
  • Menor contacto con familiares, vecinos o profesionales.
  • Cambios en los hábitos cotidianos.
  • Dificultades para mantener determinadas rutinas.
  • Aumento del miedo a salir de casa o a sufrir una caída.
  • Falta de una red de apoyo cercana.

Detectar estas señales a tiempo permite anticiparse a situaciones de mayor vulnerabilidad.

Soledad y seguridad: dos necesidades que pueden estar relacionadas

El aislamiento social y la pérdida progresiva de autonomía pueden ir acompañados de otros riesgos.

Una persona mayor que vive sola puede encontrarse ante una caída, una indisposición o una emergencia sin nadie cerca que pueda intervenir rápidamente.

Aquí es donde la tecnología puede complementar los sistemas tradicionales de atención.

Las soluciones de teleasistencia y monitorización remota permiten establecer una capa adicional de seguridad para personas mayores que continúan viviendo en su domicilio, facilitando que puedan mantener su autonomía mientras los profesionales y familiares disponen de más información para actuar cuando sea necesario.

Tecnología para reforzar la atención desde los servicios sociales

Para las administraciones públicas y entidades que gestionan servicios de atención a personas mayores, incorporar tecnología no significa sustituir el acompañamiento profesional.

Significa ampliar la capacidad de seguimiento y respuesta.

Soluciones como los relojes de teleasistencia pueden incorporar funcionalidades como:

  • Botón SOS para solicitar ayuda.
  • Localización GPS para conocer la ubicación cuando sea necesario.
  • Detección automática de caídas.
  • Comunicación directa con familiares o servicios de atención.
  • Monitorización de determinados parámetros, según el dispositivo.
  • Mayor autonomía para personas que viven solas.

Estas herramientas pueden integrarse dentro de programas de envejecimiento activo, atención domiciliaria, teleasistencia y prevención de situaciones de vulnerabilidad.

El reto para ayuntamientos y servicios sociales

El objetivo no debería ser únicamente reaccionar cuando aparece una emergencia.

El verdadero reto está en anticiparse a las situaciones de vulnerabilidad.

Para ello, los servicios sociales pueden combinar diferentes recursos:

1. Detectar

Identificar a las personas mayores que viven solas o presentan factores de riesgo de aislamiento.

2. Acompañar

Reforzar las visitas, llamadas, actividades comunitarias y programas de participación social.

3. Prevenir

Revisar las condiciones de seguridad del domicilio y las necesidades de cada persona.

4. Conectar

Facilitar que la persona mayor pueda mantenerse comunicada con su entorno y acceder a ayuda cuando la necesite.

5. Incorporar tecnología

Utilizar soluciones de teleasistencia y monitorización que permitan reforzar la atención sin limitar la autonomía de la persona.

La tecnología no sustituye al profesional: le aporta una herramienta más

Uno de los principales retos de la atención a personas mayores es poder ofrecer un seguimiento adecuado con recursos limitados.

La tecnología puede ayudar a optimizar la atención y reforzar la seguridad, especialmente cuando se trata de personas que viven solas y no necesitan una supervisión presencial permanente.

Un dispositivo de teleasistencia puede convertirse así en un punto de conexión entre la persona mayor, su entorno y los profesionales responsables de su atención.

La clave está en utilizar la tecnología de forma proporcional a las necesidades de cada persona y siempre como complemento de un modelo de atención centrado en la persona.

Septiembre: un buen momento para revisar los programas de atención

El final del verano puede ser una oportunidad para que ayuntamientos, servicios sociales y entidades especializadas revisen sus protocolos de seguimiento.

¿Tenemos identificadas a las personas mayores que viven solas?

¿Sabemos cuáles presentan mayor riesgo de aislamiento?

¿Existe un sistema para detectar rápidamente una emergencia en el domicilio?

¿Contamos con herramientas que permitan reforzar la atención sin reducir la autonomía de la persona?

Responder a estas preguntas puede ayudar a diseñar modelos de atención más preventivos, conectados y adaptados al envejecimiento actual.

Tecnovida: tecnología al servicio de una atención más conectada

En Tecnovida trabajamos para acercar soluciones tecnológicas a administraciones públicas, servicios sociales y entidades que buscan mejorar la atención a las personas mayores.

La combinación de teleasistencia, localización, comunicación y tecnologías de seguridad permite desarrollar modelos de atención que ayudan a las personas mayores a continuar viviendo en su entorno habitual con mayor autonomía y seguridad.

Porque cuidar no significa estar presente las 24 horas.

También significa tener las herramientas adecuadas para saber cuándo hace falta estarlo.

¿Tu entidad está preparada para reforzar el seguimiento de las personas mayores que viven solas?

Descubre las soluciones de Tecnovida para servicios sociales, administraciones públicas y entidades de atención a personas mayores.